Puedes venir conmigo,
a robarle al manzano
la fruta aburrida
que nos haga pecar
hasta el último mordisco;
a respirarnos el azahar
de los naranjos
y volar Valencia
hinchados como globos;
a buscarnos en la piel
carreteras nuevas
y tumbarnos en la tierra
encogidos como hormigas
para tocar las estrellas;
a reírnos de la superficie
de las cosas
y matarnos de risa
en las profundidades;
a esconderte entre las rosas
cuando anochece
y volverme loco buscándote;
a salir de casa
y olvidar los ojos
para mirarnos toda la tarde;
a bebernos los lagos
masticando los nenúfares,
dejando los cuerpos desnudos
en la orilla;
a hacerles confesar
a los parques
los secretos de sus piedras
y ver que alguno sabíamos;
a recorrernos la nostalgia
palmo a palmo,
alargando el placer
hasta donde nos dé la gana.
A vivirnos la vida
el uno del otro,
puedes venir conmigo,
a certificarnos
esta soledad
de estar tan juntos.

Me gusta leerte, es un deleite para mis sentidos.
Saludos